Porque me merezco lo mejor
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Desde niña siempre he soñado con la idea de ser mama, casarme y ser mamá… Aunque bien es cierto que nunca me había dado por pensar en el tema de la lactancia materna. En mi infancia era raro ver a alguna mamá dando el pecho a su bebé y menos aun a un niño de más edad; era la época en la que la leche artificial estaba de moda y la “tetita” de capa caída…
Con el tiempo me hice educadora infantil, profesión que me ha valido para conocer muchas y variadas experiencias de distintas mamás. Pero tengo que decir que pocas, muy pocas, con lactancia materna duradera, prolongada en el tiempo, de hecho creo que las puedo contar con los dedos de una mano… Hasta que conocí a una mamá y compañera de profesión que me contó su experiencia: madre joven, joven para los tiempos que corren, bajo mi punto de vista la edad ideal para ser madre… Dio el pecho a sus dos hijos, “…es naturaleza pura…” decía “…somo mamíferos…” Me hizo pensar, me dí cuenta que es lo que toca, que la leche artificial no debería ser una opción… (Hace poco leí que en los países del norte de Europa necesitan receta médica para comprar leche artificial y que solo se venden en farmacias, es decir, un médico especialista tiene que certificar que tu leche “no vale”, que psicológicamente no estas preparada, etc…)
Hace dos años y pico me quedé embarazada y desde el principio, incluso desde antes de quedarme, sabía que le daría el pecho, que lo intentaría por lo menos… A mitad del embarazo comencé mis clases de preparación al parto con mi matrona, una gran matrona, como lo son ahora la gran mayoría, la cual nos explicaba todo con mucha dulzura, haciendo hincapié en las ventajas de la lactancia materna, explicándonos cosas que te das cuenta que tu ya sabías pero que hasta que alguien no te las explica no caes en ellas, por ejemplo, que todas las mamás somo válidas para dar el pecho, que el principio es duro pero que todas podemos, que todas las leches valen…
Me pasé el último trimestre pensando en como sería mi lactancia, mi experiencia, soñando con él, que no se enganchaba bien, que yo no tenía pezón, que no le daba el pecho… era tal mi deseo de poder darle el pecho que me agobiaba la idea de no hacerlo bien…
El 22 de Junio de 2011 nació mi hijo Daniel. Enseguida me lo pusieron en el pecho y enseguida también se quedó dormidito… Eran ya las 18:00 cuando le volví a poner al pecho y parece que se enganchaba bien. Esa noche Daniel durmió del tirón y la mañana siguiente una enfermera me recomendó que le despertara cada 3-4 horas para darle el pecho si el no me pedía. Sín saber aún porqué, me empecé a poner nerviosa, pensaba que no iba a saber, que no lo haría bien, no sé, todo el mundo opina y tú con tus hormonas a mil por hora haciendo de las suyas… Tan nerviosa me puse que ya Daniel ni se enganchaba, no se saciaba… – Ojalá estuviera aquí mi matrona, ella sabría que hacer- pensaba yo. Hasta que el destino me mandó a la enfermera que sustituyó a mi matrona, se puso conmigo, mi bebé en mis brazos y mi marido a nuestro lado, y durante 30 minutos, hasta que Daniel se sació de leche, no se movió de mi lado, de nuestro lado… Desde ese día ha ido todo genial, sín olvidar que el principio fue duro, muy duro… creo que hay que estar muy convencida y mentalizada de querer dar el pecho a tu bebé para superar el primer mes sín abandonar la lactancia materna. Una vez superado ese período, coser y cantar, hasta hoy y hasta que él quiera, aunque tenga que seguir escuchando comentarios tipo: “va a empalmar la tetita de mamá con la de la novia”, “eso ya es vicio”, “eso ya ni le alimenta ni nada”, sín olvidar las miraditas raras si le das alguna vez en la calle o en algún sitio público… Pero lo que no saben las demás es que lo raro es lo de ellas, el privar a sus peques de algo tan natural y precioso como la lactancia materna…

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Los cólicos del lactante son un trastorno muy típico de los bebés. El niño se muestra muy incómodo, llorando y gritando sin parar. Para defenderse del dolor de tripa, flexiona las piernas contra el abdomen y no se consigue consolar al niño de ningún modo. Al mismo tiempo suelen tener mucho aire en la barriga.

Suele ir a peor al anochecer y son la principal causa del insomnio infantil y de los padres. Cogiendo al niño en brazos, acunándolo y cambiando el pañal, no se obtiene ningún resultado. Después de algunas horas, el pequeño se calma, pero tiende a dormirse con dificultades y a despertarse durante la noche.

No todos los dolores de barriga del niño son considerados cólicos. Se trata de un cólico del lactante si se dan los siguientes síntomas:

- El llanto del niño es inconsolable y no existen explicaciones claras. El niño se muestra inquieto. El llanto es prolongado y furioso y, a veces, se transforma en un grito.

- El llanto del bebé dura más de tres horas al día y casi siempre a la misma hora.

- El llanto se manifiesta todos los días y se prolonga durante más de tres semanas.

- Empieza entre la segunda y cuarta semana de vida, o más tarde si el niño es prematuro.

- Después de comer, el niño echa el gas, se calma, pero después empieza a llorar o bien se queda dormidito y después se despierta llorando desesperadamente.

- Aunque el bebé acepta el pecho o biberón de leche, el llanto reaparece inmediatamente después y, a menudo, el niño regurgita lo que ha bebido.

- Parece sufrir de un agudo dolor de barriga y flexiona las piernas contra el abdomen.

- Si se le coge en brazos, se calma durante algunos minutos, pero después vuelve a llorar y ni siquiera los mimos le tranquilizan.

- Durante la toma, succiona durante algunos minutos, pero después deja el pezón y rompe a llorar.

- Entre un ataque de llanto y el siguiente, tiembla y tiene hipo.

- Tiene la cara roja, aunque, después de un período prolongado de llanto, el bebé puede ponerse pálido o morado. La barriga está dura e hinchada. Las manos y los pies están fríos.

No se trata de un cólico del lactante si:

- Por la noche, el niño llora durante mucho tiempo, pero tras la toma se duerme tranquilamente. En este caso, se trataba de hambre.

- El niño llora, pero, después de haber eructado, se calma. En este caso, tenia algo de gases.

- Deja de llorar si se le coge en brazos y vuelve a llorar cuando se le deja en la cuna. En este caso, el niño necesita algunos mimos y compañía.

- Es un llanto ocasional, que no se repite todos los días. Cuando está causado por cólicos, el llanto aparece siempre más o menos a la misma hora y sigue el mismo esquema.

Aún no se conoce con exactitud la causa de los cólicos. Se cree que están provocados por el aire acumulado en la barriga pero muchos recién nacidos tienen aire en la barriga y, sin embargo, no sufren de cólicos. También es absolutamente falso que los cólicos se deban a la angustia de la mamá. Asimismo, la hipótesis de que los cólicos se deben al tipo de alimentación de la mamá no está probada, puesto que los sufren tanto los niños que toman el pecho como los que toman el biberón.

Para aliviar al pequeño puede probarse a darle unas infusiones de manzanilla con semillas de hinojo. También puede ser útil acunarle dulcemente. De este modo, se estimulan los delicados mecanismos del oído interno, se favorece la recuperación del equilibrio y se puede aliviar su inquietud.

Empezamos la escuela: periodo de adaptación

septiembre 18th, 2011 | Posted by Silvia in Bebés | Niños - (0 Comments)
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El ingreso en la escuela infantil supone un cambio muy importante para el niño, ya que, normalmente, es la primera vez que se separa de su familia, sale de su hogar y se queda con adultos desconocidos y con otros niños.

Las familias también sufrís una adaptación, ya que suele ser la primera vez os separáis de vuestro hijo.

También sufren una adaptación las educadoras, cada niño es diferente, hay que conocerle, saber sus gustos y preferencias, conseguir que disfrute y sea feliz en el aula.

La entrada del niño en la escuela infantil es para él un importante cambio: salida del entorno familiar , nuevos adultos y nuevos niños, y va a entrar en contacto con un nuevo espacio: la escuela.

Este será un paso muy importante en la vida del niño, y aunque en algunos casos al principio la separación le resultará dolorosa, el niño lo irá asimilando, y gracias a esta separación se incrementará su autonomía personal y su grado de socialización.

Es posible que durante este periodo puedan aparecer en el niño conductas de rechazo:

  • Hay niños que pueden tener alteraciones de sueño, de alimentación, vómitos…
  • Algunos sienten ansiedad ante la separación y pueden sentir abandono, miedo, surgen los celos de los otros hermanos, o pueden tener comportamientos agresivos.
  • Desde el punto de vista afectivo y social se observa:
    • Niños que lloran: es la manifestación más generalizada.
    • Niños que no lloran y participan en la escuela de forma resignada pero en el hogar manifiestan conductas negativas.
    • Niños que lloran y se niegan a ser atendidos por extraños.
    • Niños que se mantienen aislados, no participan, no se relacionan, permanecen sin moverse.
    • Niños que se aferran fuertemente a algún objeto que traen de casa, participan pero con el objeto en la mano.

Debemos saber que estas son manifestaciones normales de este periodo. Debemos ayudar al niño en la resolución del periodo de adaptación. Para todo ello necesitará una gran comprensión y ayuda, ayuda que no consiste en evitar sus sentimientos y conflictos, sino en entenderlos.

Cuando hablamos de la separación mutua de niño-familia, entendemos que no sólo se adapta el niño, sino que los padres van a tener que adaptarse también.

Los padres tendréis una gran influencia en ellos… todo lo que vosotros sintáis: la inseguridad, la culpabilidad por la separación, el temor ante el cuidado que vaya a recibir el niño, todos esos sentimientos se los trasmitireis al niño.

Algunos consejos que podemos daros son:

  • Recordaos que vuestra actitud es muy importante. Es necesario no actuar con inseguridad, duda o culpabilidad.
  • Durante el periodo de adaptación, es conveniente que intentéis llevarle y buscarle vosotros, eso le dará seguridad y se acostumbrará antes al cambio.
  • Debemos evitar el chantaje afectivo de “no llores que mamá se va triste”, o la mentira “no llores que mamá viene ahora”.
  • Cuando sea la hora de marchar es mejor no alargar la situación: decir adiós con seguridad y alegría. No prolongar las despedidas en exceso.
  • Dejaremos que el niño lleve, si así lo desea, su juguete favorito, algo que le sea familiar y le mantenga unido con su hogar.
  • No es un buen momento para introducir más cambios en la vida del niño (quitar pañales, cambio de habitación…)
  • Evitar al recogerle frases como “ay, pobrecito, que le hemos dejado solito”, “qué te han hecho?”
  • Ese pequeño desequilibrio del inicio del curso debe contemplarse desde una actitud serena de normalidad.

Os proponemos como objetivos para vosotros:

  • Que superéis la angustia de la separación.
  • Que confiéis en el equipo.
  • Que os despidáis de vuestros hijos sin engaños y con seguridad.
  • Que conozcáis y valoréis el periodo por el que pasan vuestros hijos.

En cuanto a los niños, en el periodo de adaptación es muy importante la separación con los padres, pero no es solo eso. Este periodo implica otras muchas cosas: Como objetivos durante este periodo el niño debe:

  • Aceptar el nuevo espacio y ser capaz de moverse libremente en él.
  • Explorar el nuevo material.
  • Adaptarse a las rutinas.
  • Comprender y recordar las normas y pautas que la educadora va estableciendo.
  • Establecer vínculos de afectividad con la educadora y los demás niños.
  • Admitir progresivamente la separación de sus padres.

La lactancia materna, naturalmente

septiembre 18th, 2011 | Posted by Silvia in Bebés - (0 Comments)
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Durante los últimos años se han ido acumulando pruebas sobre las ventajas de la lactancia materna, sobre la que se han elaborado numerosas recomendaciones. La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida y a partir de entonces su refuerzo con alimentos complementarios al menos hasta los dos años. Ahora se puede afirmar con plena seguridad que la lactancia materna reduce la mortalidad infantil y tiene beneficios sanitarios que llegan hasta la edad adulta.

Para que las madres puedan practicar el amamantamiento exclusivo durante los seis primeros meses, la OMS recomienda:

  • Iniciar el amamantamiento durante la primera hora de vida;
  • Practicar el amamantamiento exclusivo, es decir, proporcionar al lactante únicamente leche materna, sin otros alimentos o bebidas, ni siquiera agua;
  • Dar el pecho cuando el niño lo reclame, ya sea de día o de noche;
  • No utilizar biberones, tetinas o chupetes.

La leche materna es el primer alimento natural de los niños, proporciona toda la energía y los nutrientes que necesitan durante sus primeros meses de vida y sigue aportándoles al menos la mitad de sus necesidades nutricionales durante la segunda mitad del primer año y hasta un tercio durante el segundo año de vida. La OMS recomienda que a los seis meses (180 días) se empiece a dar a los lactantes alimentos complementarios, además de leche materna: 2-3 veces al día entre los 6 y 8 meses de edad, y 3 veces al día más un refrigerio nutritivo de los 9 a los 11 meses. Entre los 12 y los 24 meses, deben dárseles tres comidas y pueden ofrecérsele otros dos refrigerios nutritivos, si lo desean. Los alimentos deben ser adecuados, es decir, que proporcionen suficiente energía, proteínas y micronutrientes para cubrir las necesidades nutricionales del niño en crecimiento. Los alimentos deben prepararse y administrarse de forma higiénica para evitar al máximo el riesgo de contaminación. Alimentar a un niño pequeño requiere una atención activa y estimulación para animarlo a comer.

La leche materna promueve el desarrollo sensorial y cognitivo, además de proteger al bebé de enfermedades infecciosas y crónicas. La lactancia natural exclusiva reduce la mortalidad infantil por enfermedades de la infancia, como la diarrea o la neumonía, y favorece un pronto restablecimiento en caso de enfermedad. La lactancia natural contribuye a la salud y el bienestar de la madre, ayuda a espaciar los embarazos, disminuye el riesgo de cáncer ovárico y mamario, incrementa los recursos de la familia y el país, es una forma segura de alimentación y resulta inocua para el medio ambiente.

RECUERDA QUE LA LACTANCIA MATERNA ES LO MEJOR PARA TU BEBÉ Y PARA TI.

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Fijarse las conductas que se quieren mejorar. Ponerlas puntuación y al cabo de un tiempo volver a evaluarlas para ver su mejora.

Poner claros los límites:

  • En la comida: no levantarse de la mesa, probar todos los platos para pasar al siguiente…
  • En el sueño: establecer una rutina antes de acostarse, fijar una hora para irse a la cama (siempre la misma), quedarse en la cama aunque no quiera dormir…
  • Otros: No pegar, obedecer…

No repetir las cosas más de dos veces y asegurarse de que el niñ@ nos ha oído y entendido lo que la estamos pidiendo.

Ignorar rabietas y otros gestos de llamada de atención. Esperar a que se le pase para volver a hablar normalmente.

Dar refuerzo positivo a las conductas que queremos conseguir. Si hace algo que nos gusta, elogiarlo, premiarlo, recordar lo contentos que estamos por lo bien hecho…

Los refuerzos tienen que ser tanto materiales como sociales. Al principio para motivar al niñ@ se pueden dar más refuerzos materiales, pero es importante ir eliminándolos poco a poco e ir dejando sólo los sociales, a medida que se van consiguiendo los objetivos.

Llevar a cabo el programa de puntos:

Semana

LUNES

MARTES

MIÉRCOLES

JUEVES

VIERNES

SÁBADO

DOMINGO

Al final del día se comentará con el niñ@ su comportamiento a lo largo del mismo, tanto en la escuela como en casa y se valorará, reforzando siempre las conductas que queremos conseguir. Es importante que los días que se haya portado bien tenga recompensa (premio). Dejarle a ella que ponga los gomets. Al principio valorar exagerando su esfuerzo para que entre en el juego y se motive.

Con todo esto conseguiremos que el niñ@ vea y entienda que con malas conductas nunca consigue llamar la atención ni tiene recompensas; en cambio con buenas conductas, sí.

Recordad que los primeros días, incluso las primeras semanas, podemos notar un empeoramiento en el comportamiento del niñ@ debido a que todo lo que antes funcionaba para llamar vuestra atención, ahora es ignorado y no consigue lo que quiere.

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El nacimiento de un hijo siempre es un acontecimiento que genera numerosas expectativas en toda la familia. La futura mamá siente la presencia de su hijo desde el principio en el embarazo, a través de los síntomas que le anuncian al nuevo ser.

A lo largo del embarazo ella va sintiendo los cambios, el crecimiento de la tripa, los movimientos del bebé, esa “compañía” permanente que hace que nunca se sienta sola, y todas las innumerables transformaciones por las que va pasando no sólo su cuerpo, sino toda ella: los cambios de humor, la sensibilidad, ese estado de ánimo tan particular que es difícil de compartir y comprender por los demás. Ella está “distinta” en muchos sentidos.

En cambio, para el futuro papá las cosas son un poco diferentes, ya que aunque él acompañe los cambios de su mujer, nunca va a sentir lo que ella siente, por lo que su futuro hijo es en realidad un ser al que podrá acercarse y conectarse, pero sólo en parte. El momento del nacimiento será de gran expectativa para este papá, y realmente cuando lo pueda ver, sentir, tocar, mirarlo, hablarle, se transformará para él en alguien más “real”‘. Por si esto fuera poco hoy, a diferencia de otro momento en el pasado, se espera que el futuro papá juegue un rol mucho más protagonista respecto de su hijo: que asista a las reuniones de preparto, que participe en el parto, que cambie los pañales… Y aunque los papás de hoy están genuinamente más cerca de todo el proceso de gestación y parto, a veces se transforma en un exigencia, más que en algo placentero.

Es muy importante permitir que cada papá vaya construyendo la relación con su pequeño poco a poco y como él quiera, dándole la libertad y el lugar para que pueda ensayar distintos modos de estar con él, tomándose todo el tiempo para ir encontrando su particular manera de ejercer la paternidad.

Cabe mencionar también los movimientos que se producen en el interior del futuro padre, sus miedos, su replanteo de la relación con sus propios padres, su ataque de hiper-responsabilidad frente a los desafíos que plantea una nueva familia…Y todo esto en el marco de un rol asignado de sostén del otro, quedando siempre para algún momento incierto la atención de su propia crisis de paternidad.

Seguridad en el coche. Viajar con un niño.

septiembre 10th, 2011 | Posted by Silvia in Niños - (0 Comments)
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Cuando hablamos de los más pequeños, la seguridad es lo primero. Aquí encontrarás toda la información necesaria para elegir la silla de seguridad más adecuada para tu hijo.

Los niños con altura inferior a 150 cm (y mnenores de 12 años) DEBEN utilizar en sus desplazamientos en automóvil el sistema de retención apropiado. Utiliza siempre el sistema de retención correcto y que se corresponda con el peso de tu hijo.

Es el peso y no su edad lo que determina la elección de la silla de seguridad.

Para niños con un peso inferior a 15 Kg:

Recomendamos utilizar una silla de seguridad que cuente con un arnés integrado de 5 puntos de fijación.

Para niños con un peso superior a 15 Kg:

Pueden comenzar a utilizar sillas de seguridad que utilicen como sistema de retención el cinturón de seguridad para adultos del vehículo.

Es importante comprobar que la silla de seguridad está bien instalada en el vehículo. Se ha demostrado que más del 80% de las sillas de seguridad se instalan de forma incorecta. Es importante leer con atención las instrucciones de instalación de la silla de seguridad que hayas escogido para tu hijo.

ISOFIX. asientos compatibles de coche

Podemos encontrar sillas con este sistema en todos los grupos. Isofix hace que la forma de anclar la silla en el coche sea más rápida, simple y segura. Los puntos de anclaje isofix vienen en el coche, por lo que colocar la silla es simplemente anclarla en ellos. Desde febrero de 2006 todos los vehículos nuevos estan equipados con los puntos de anclaje isofix.

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La muerte súbita es la muerte repentina e inesperada de un bebé sin razones aparentes. Los investigadores creen que se deben a un conjunto de causas, aunque nadie es capaz de concretarlas. Esta súbita e inesperada muerte sucede debido a que el corazón y la respiración se detienen en forma brusca. Las investigaciones están orientadas a dilucidar el porqué de este repentino paro cardiorrespiratorio.

La muerte súbita puede afectar a cualquier bebé, aunque los grupos de mayor riesgo son: bebés varones, bebés prematuros y bebés de bajo peso (estos dos últimos grupos, independientemente del sexo). Por ejemplo, en España, el 60 % de los bebés fallecidos por muerte súbita son varones; el 86 % de las muertes ocurren antes de los seis meses, sobre todo entre los dos y tres meses de vida. Sólo alrededor del 4% de los bebés fallecidos tienen más de un año.

La muerte súbita no solo sucede en la cuna por la noche, puede sobrevenirle al bebé en cualquier sitio y a cualquier hora. Algunos bebés mueren en los brazos de sus padres o en el cochecito, aunque, normalmente, la mayoría de los fallecimientos se producen en la cuna y durante el invierno.

Con frecuencia, parece que los bebés que fallecen de muerte súbita lo hacen asfixiados porque al encontrarlos están con la cabeza boca abajo o tapados por la ropa de cama o la almohada. Sin embargo, se sabe que la asfixia no es la causa más frecuente. Algunas veces el bebé ha vomitado. Puede encontrarse restos de leche o comida en las sábanas, en la garganta o en las vías aéreas superiores. Pero el vómito ocurre durante el proceso de la muerte o después de la misma, nunca es la causa del deceso.

Algunas recomendaciones para reducir el riesgo de muerte subita:

  • El niño debe dormir siempre boca arriba.
  • Debe evitarse fumar durante el embarazo, tanto la madre como el padre.
  • No debe permitirse que nadie fume en la misma habotación en la que se encuentre el bebé.
  • El bebé no debe tener no mucho frío no mucho calor.
  • Las colchas, edredones y almohadas no son aconsejables para menores de 12 meses, ya que pueden abrigar en exceso al niño.
  • Debe mantenerse la cabeza del bebé descubierta.
  • Si el niño no parece encontrarse bien, no tiene buen aspecto o se encuentra enfermo, consulte a su pediatra.
  • Se recomienda que la cuna del bebé se mantenga dentro de la habitación de los padres durante los primeros 6 meses.
  • Los padres no deben quedarse dormidos en el sofá mientras el bebé esta con ellos.

Las primeras prendas del bebé

septiembre 10th, 2011 | Posted by Silvia in Bebés - (0 Comments)
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Conocer que prendas necesitará el bebé durante sus primeras semanas de vida puede parecer una ardua tarea, pero aquí estamos para orientarte. Necesitarás más prendas de las que piensas porque la mayoría de los bebés regurjitan algo de leche después de cada toma y también, el número de cambios de pañal es superior al que imaginas. Es buena idea contar con repuestos suficientes para no preocuparse todo el timepo por hacer la colada.

¿Qué necesita un recién nacido?

Dependiendo siempre de la época del año en la que vaya a nacer el bebé.

Otoño – Invierno:

  • De 6 a 8 pijamas.
  • De 6 a 8 bodys o camisetas.
  • 3 chaquetas.
  • 2 gorritos de algodón.
  • 1 chaqueta de abrigo o 1 buzo.
  • 2 pares de manoplas antiarañazos.
  • 8 pares de calcetines.
  • 1 manta o toquilla.
  • 6 baberos.

Primavera – Verano:

  • De 6 a 8 pijamas.
  • De 6 a 8 bodys o camisetas.
  • 2 chaquettitas de entretiempo.
  • 2 gorritos de algodón.
  • 2 pares de manoplas antiarañazos.
  • 1 mantita fina.
  • 6 baberos.

Seguridad

Es importante, a la hora de comporar la ropita del bebé, estar pendiente de los siguientes detalles:

  • Bordados protegidos con tela para que no rocen la delicada piel del bebé.
  • Cierres automáticos sín níquel para no irritar la piel del bebé.
  • Prendas 100% algodón.
  • Cuellos diseñados para que la prenda pase fácilmente por la cabecita del bebé.
  • Ningún hilo suelto.
  • Importante que resistan múltiples lavados y secados en sacadora.

La hora del baño, un momento especial

septiembre 10th, 2011 | Posted by Silvia in Bebés - (0 Comments)
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No vas a creer lo satisfactoria que puede llegar a ser la experiencia de bañar a tu bebé.

Para convertir la hora del baño en una experiencia segura sigue las indicaciones que te damos a continuación:

  • Asegúrate que la temperatura de la habitación sea de unos 29ºC y que la duración del baño no exceda de 5 minutos.
  • Ten a mano todo lo que vayas a necesitar antes de desvestir al bebé.
  • Tumba al niño sobre el cambiador mientras llenas la bañera de agua.
  • La temperatura ideal del agua de baño se encuentra entre 36-38ºC.
  • No llenes en exceso la bañera.
  • Sujeta los hombros del bebé con una mano, colocando tus dedos por debajo de su axila, y utiliza la otra mano para sujetar sus piernas.
  • Introduce al bebé en el agua con cuidado.
  • Utiliza ambas manos para sacarlo del agua, asegurándote que tanto el cambiador como la toalla se encuentran próximos.
  • Asegúrate que secas correctamente el cuello, las piernas y las axilas.

Recuerda que solo es necesario bañar al niño cada 2 o 3 días, entre tanto, puedes asear al bebé siguiendo nuestro consejos de aseo diario:

  • Tumba al niño sobre una toalla o sobre un cambiador.
  • Utiliza una toallita de algodón humedecida en agua fresca, previamente hervida, para limpiar los ojos del bebé, con movimientos de dentro a fuera.
  • Limpia las manos y los pies con una nueva toallita de algodón humedecida en agua y luego sécalos.
  • Presta especial atención al lavar y secar los pliegues del cuello.
  • Limpia el del pañal con una toallita de algodón humedecida en agua tibia o loción infantil.
  • Seca bien al bebé antes de ponerle el pañal limpio y la ropa.